
Se acabó lo que se daba. Ya no hay más. Ya no podemos confabular sobre lo que puede pasar. 'The End' ha llegado. El mundo se ha dividido en dos, los defensores y los detractores del final. Yo, me incluyo entre los primeros. Aunque no se ha respondido a cada una de los misterios que se han presentado en la serie, no ha habido un continuará que nos pida más y la vida de los supervivientes ha quedado cerrada.
Dos horas y media, habiendo pedido media hora más de capítulo extra, aseguraba que los guionistas no se iban a andar con chiquitas e iban a apovechar cada minuto.
La noche prometía. En Madrid, eran las 12 de la noche y el viento soplaba fuerte después de un día más que soleado. Parece que el ambiente se preparaba para algo grande, una gran 'tormenta' en una isla en el centro de no se sabe donde.
Los primeros minutos de la serie resaltaban por el detalle. Cada plano, cada escena, era una obra de arte. La serie comenzaba a decir adiós. Echaré de menos esta banda sonora de Giacchino.
Desmond sigue con su plan fuera de la isla. Ya no hay vuelta atrás. Tiene pensado unir a todos y que los recuerdos de la isla fluyan por sí solos. En la isla no se quedan escasos de planes. Nuestros supervivientes pretenden salvar a Desmond para que Locke/Humo no pueda destruir la isla. Por el camino nos encontraremos con viejos conocidos. Muchos viejos conocidos.
Pantalla en negro: Lost. Comienzan los títulos de crédito. Aunque no los quería leer para no desvelar sorpresas, era inevitalble que se colase alguno por el camino.
El primero: Charlie. Uno de los personajes clave de la serie y también uno de los actores que nunca ha terminado de despedirse totalmente de 'Perdidos'. Hurley, en acción, también los quiere a todos en el concierto y no dudará en emplear trucos que nunca antes había utilizado. Uno más en el grupo.
En la isla, ya nada tiene sentido. Desmond salió del pozo y necesitó ayuda para ello. ¿Quién? Rose y Bernard. Su pequeño y acogedor hogar en la isla tiene una regla, no involucrarse en los problemas. Sin embargo, con Desmond ha roto esa regla. La consecuencia: Locke. Desmond tendrá que seguir a 'los malos' si no quiere ver degollados a los isleños. Momento de tensión donde los haya.
Locke tiene a Desmond y Jack quiere a Locke. Todos tienen el mismo objetivo. La unión la única salida. El grupito se une y se dirigen a 'la luz'.
Miles, que había huido de Locke, encuentra a Richard en medio de la selva después del 'empujoncillo' que le metió el humo. Su objetivo será destruir el avión de Ajira. Por el camino se encuentran con Lapidus, superviviente del submarino. Ya se sabía que no podían acabar con este personaje así como así. De esta forma el nuevo plan es salir de la isla con el avión. Los dos capítulos de estos personajes se centrarán en intentar arreglar el avión. Tensión Cero.

Fuera de la isla comienzan los flashes. Llorera asegurada. Pero llorera, llorera. No unas lagrimitas. Los primeros son Jin y Sun, de la mano de....Juliet! No podía faltar. Si es que era buena, muy buena. El siguiente es Sayid. Hurley le ayudará a través de Shannon. ¡¡¡No puedo más!!! Me encantaba Shannon, y cuando más me gustaba, me tuve que despedir de ella. Está claro que el amor es la constante de la serie, la constante de los personajes. Poco a poco, todos van teniendo 'conciencia'. No falta Boone, por supuesto.

Una de las sorpresas que se esperaba en este episodio era descubrir a la madre del hijo de Jack. Juliet es la elegida. No había sorpresas. Era lo lógico.
El concierto está a punto de empezar. Casi todos están allí. Charlotte, Daniel (Widmore), Kate, Desmond, Claire, Charlie... Las próximas en recordar serán Kate y Claire, que se pone de parto. La imagen de la isla se repite en el backstage. Charlie, que ve toda la escena, se une a los recuerdos. El amor vuelve a jugar un papel importante.
Mientras, en la isla, Desmond debe entrar en la cueva y 'apagar' la luz. Lo consigue y provoca que Locke, que huye tras golpear a Jack, se vuelva mortal. Además, nuestra querida isla comienza a desquebrajarse. Momentazo cuando Ben salva a Hurley.

Locke se dirige al barco con el que pretende huir, pero Jack le sigue muy de cerca. El bien y el mal se enfrentan puño con puño. Jack se llevará un pequeño pinchacito. Ahí tenemos la herida que obsesionó a Jack en el primer capítulo de la temporada. ¿Quién ganará? Jack, claro. Pero con el momentazo de Kate, que tenía mucha rabia contenida.
Fuera de la isla se suceden más 'flashes'. Locke lo tendrá al salir de la operación y ver que puede mover sus pies. Recordando el capítulo piloto...Sawyer quiere una chocolatina Apolo de la máquina del hospital, pero, al quedarse atascada, necesitará ayuda de....Juliet!!! No me canso de verla. Un roce servirá. El amor vuelve a actuar. Dos más que han recordado. Y llega el momento de Jack. No hay dudas de quien será la elegida para hacerle 'recordar'. Kate sólo tendrá que tocarle, pero el protagonista no está preparado. Sin embargo, todos los que van recordando se dirigen a la iglesia en la que Doc pretendía organizar el funeral de su padre. Como si al recordar les llegase una invitación al acto, todos van acudiendo poco a poco.

En la isla se vuelven a separar. Jack, Hurley y Ben pretenden hacer regresar la luz. Kate y Sawyer quieren llegar al avión de Ajira para salir de la isla. Los primeros conseguirán su objetivo, pero habrá consecuencias. Jack morirá y Hurley será el nuevo Jacob. Estaba claro que Jack como el elegido era demasiado fácil. Ben será la mano derecha de Hurley. Desmond se salvará. La luz vuelve a isla y todo permanece en calma. Kate y Sawyer, que se encuentran con Claire, consiguen llegar al avión y salir, suponemos, de la isla.
La reunión que está a punto de empezar fuera de la isla tiene a todo el mundo espectante. Tengo que decir que este momento de Jack con el ataúd se me ha hecho eterno teniendo en cuenta los pocos minutos que quedaban de capítulo. En fin, así ha sido su manera de 'recordar' su paso por la isla. Su padre, sin embargo, no está muerto. Vivito y coleando le demuestra a Jack que murió, que todos murieron tarde o temprano.

Ahí tenemos el secreto del final de la serie. Todos han ido muriendo poco a poco. Fuera o dentro de la isla. Sin embargo, para todos el tiempo que han pasado en la isla ha sido el más importante de su vida, el que más les ha marcado. A partir de su muerte todos han ido a parar a una especie de Limbo en el que se reunen todos lo que han estado en la isla y han muerto. Kate, por ejemplo, lo hará cuando muera de viejecita (por eso echaba de menos a Jack). Sun y Jin, juntos cuando mueren en el submarino. Pase el tiempo que pase será 'su momento'. Nunca se creó una realidad paralela sin el accidente. Lo único que nos enseñaban es la conciencia de los personajes una vez morian. Claro que, para saberlo, primero tendrían que 'recordar'. Al hacerlo, tocaba continuar. Parecía una fiesta de reunión de ex alumnos. Yo estaba encantado.
El plano final de la isla será el ojo de Jack cerrándose. Vincent a su lado. Será su momento de comenzar en el Limbo. Se cierra un ciclo. Fuera de la isla, todos 'avanzan'.
Y se acabó. Ya no hay más. Es hora de despedirse, aunque eso lo haré en otra entrada cuando esté más 'relajado'. El final no ha tenido muchas respuestas. Dharma, los osos polares, el electromagnetismo...muchos hechos que fueron protagonistas de las anteriores temporadas se han quedado sin importancia en el final. Muchos dicen que este final se podía haber metido en el desenlace de la tercera temporada y tan contentos. Yo, sin embargo, he necesitado los 121 episodios -no quiero decir no a Nikki y Paulo-.
Y tú, ¿Cómo hubieses hecho el final de 'Perdidos'?

Lost 6x17/18: Se acabó